martes, 24 de julio de 2012

EFECTOS SECUNDARIOS DEL AZUCAR REFINADO


Los carbohidratos procesados  incluyen todos los productos alimenticios ricos en azúcar adicionada o preparados de una manera que eliminan una gran proporción de otros nutrientes esenciales. Los carbohidratos procesados  como arroz blanco, harina blanca y una variedad de substancias hechas con ellos. Casi podrían registrarse como alimentos tóxicos legalizados. El mejor uso de la harina blanca puede ser ponerla como engrudo para pegar papel.

El consumo excesivo de carbohidratos refinados o procesados es la principal causa de un amplio grupo de neurosis y un gran número de enfermedades físicas. Hasta hace poco estas enfermedades físicas y mentales fueron vistas como enfermedades no relacionadas, con causa desconocida, pero hoy sabemos que surgen de una mala nutrición.
Comer en exceso  carbohidratos procesados es equivalente a condenarse a uno mismo a una mala nutrición (Hoifer, A. Orthomolecular Nutrition, Pivot Original Health Book, 1978).
El cuerpo humano no ha evolucionado en siglos con una dieta que consiste en cualquiera de los azúcares simples. Es un alimento vacío que suministra calorías desnudas.
Desplaza a los verdaderos alimentos ricos en nutrientes esenciales.
La sucrosa y otros carbohidratos refinados en exceso son una de las causas principales de la diabetes mellitus y la hipoglucemia. 
El azúcar refinado es particularmente insidiosa puesto que
produce adicción tan severa como cualquier otra drogadicción.

La única diferencia entre la adicción a la heroína y la adicción al azúcar es que el azúcar no necesita inyección, es fácilmente consumible por su accesibilidad y no se considera un mal social.
Sin embargo, la fuerza de la adicción al azúcar es exactamente tan fuerte como la adicción a la heroína (Hoifer, A. Orthomolecular)
La adicción al azúcar produce síntomas típicos de abstinencia tan severos como los que acompañan a la abstinencia de las drogas.
Durante la abstinencia de cualquier alimento podrían activarse los síntomas. Cuando la abstinencia es demasiado rápida el paciente verá desarrollarse en sí mismo una severa depresión o ansiedad.
Yudkin (1969,1972) dice que el consumo de sucrosa es una de las principales causas de aterosclerosis y de la insuficiencia coronaria. También aumenta notablemente la incidencia de caries dental y la enfermedad peridontal, se relaciona con la dispepsia y causa dermatitis seborreica.

Las dietas altas en azúcar predisponen al cáncer para el cáncer colorectal.  El azúcar extraído purificado cargado de aditivos y libre de nutrientes como se encuentra en los alimentos procesados modernos es  la razón por la que se clasifica como uno de los alimentos chatarra blancos que hay que evitar.
La ingestión promedio de azúcar refinada (incluyendo los azúcares blanco y moreno) por persona por año en los países desarrollados, es de alrededor de 50 kilogramos, 66% es invisible, es decir, está contenida en alimentos y bebidas consumidas fuera de casa y en alimentos procesados. El azúcar está escondida en muchos alimentos que no se sospecha: en algunas sopas enlatadas y secas, en verduras congeladas y enlatadas, en aderezos, alimentos para bebés, salsas  y otros productos de tomate y claro en los cereales del desayuno. 
El azúcar refinada es esencialmente un químico con una amplia gama de usos en la industria, pero que no añade nutrición a la dieta humana. El azúcar refinada puede ser dañina para los bebés y para los niños, especialmente desde que la alimentación con leche materna es frecuentemente suplantada por fórmulas enlatadas cargadas de azúcar, poniendo la base para la adicción y la susceptibilidad hacia las enfermedades. 
Muchas erupciones, infecciones, reacciones alérgicas y problemas del sistema nervioso desaparecen cuando el azúcar es quitado de la dieta.

Los alimentos altos en azúcar en las dietas de los bebés y los niños no son solamente adictivos, sino que destruyen el apetito por alimentos nutritivos. Los dulces frecuentemente se usan como premio para estos niños malnutridos, complicando de esta manera el problema. 
Una dieta alta en azúcar en los niños puede alterar el metabolismo del calcio y promover la caries; puede promover el desarrollo de la diabetes y otros problemas del nivel sanguíneo del azúcar en individuos susceptibles.
La ingestión de azúcar refinada es considerada como una causa que predispone a la artritis, neuritis, reumatismo y otros problemas crónicos.
El azúcar refinado puede causar gas crónico y problemas del intestino; puede disminuir el contenido de ácido clorhídrico del estómago, lo cual, a su vez nos lleva a una larga lista de otros problemas.
Ningún científico, claro, negaría que el azúcar y los almidones tienen un efecto sobre el cerebro.  Algunos investigadores sienten que de todos los alimentos que comemos, el azúcar tiene el efecto más grande sobre el cerebro. Basan su opinión en el hecho de que los carbohidratos que comemos son degradados en azúcares simples y luego se convierten en glucosa por nuestro cuerpo. Nuestros demás tejidos pueden quemar las grasas y proteínas lo mismo que los carbohidratos, pero nuestro cerebro y nuestros nervios pueden usar solamente glucosa como combustible. De hecho, el cerebro humano adulto usa 180 gramos de glucosa por día.


Los carbohidratos son almidones y azúcares. Los alimentos ricos en carbohidratos son los granos, las semillas, los vegetales y las frutas. 
Demasiada azúcar en la sangre se conoce como hiperglicemia, los diabéticos sufren de ésto. Bajos niveles de azúcar en la sangre se conoce como hiperglucemia. Las víctimas de baja azúcar sanguíneo sufren de ésto.
Hay una asociación entre las dietas caracterizadas por un alto componente de sucrosa y un rendimiento reducido de la atención en muchachos normales.

Es un estudio realizado en el Programa de Estudios de Medicinas Alternativas de la Universidad de Guadalajara con 100 niños hiperactivos, en el cual a 50 niños se les dió de desayuno cereal con alto contenido de azúcar y a otros 50 niños se les dió desayuno de cereal con bajo contenido de azúcar, durante por lo menos un mes. Tanto los médicos investigadores, como las madres notaron la disminución de la hiperactividad en los niños que recibieron el cereal con bajo contenido de azúcar.
Sino ingerimos  alimentos refinados altamente azucarados podremos obtener  los siguientes beneficios:
-Tendremos menos hambre. 
-Nuestro nivel de colesterol bajará. Una dieta alta en azúcares refinados y carbohidratos eleva el colesterol sanguíneo y otras grasas, mientras una dieta alta en carbohidratos complejos disminuye las grasas sanguíneas.
La investigación también ha establecido que el colesterol baja si el azúcar de la dieta es reemplazado con vegetales verdes, granos enteros y con los carbohidratos de las legumbres.
-Mejorará nuestro nivel energético, nuestra habilidad intelectual y evitaremos las oscilaciones amplias de nuestro estado de ánimo.
El azúcar tiene otra desventaja y es que ahora muchos miembros de la comunidad científica lo consideran un factor influyente en el envejecimiento.


Los patólogos han observado que los huesos de la gente más mayor son más morenos que los huesos de la gente joven.
Cuanta más energía queme el cuerpo, más radicales libres se crean y los radicales libres causan, fricción en la fisiología.
El Dr. Richard Cutler del Instituto Nacional del Envejecimiento ha demostrado que las especies que viven poco, tienen bajos niveles de anti-oxidantes en comparación con la tasa metabólica promedio.
Las especies que viven mucho, en general tienen altos niveles de antioxidantes,y los humanos tienen el más alto nivel. Aparentemente los seres humanos pueden usar un equipo metabólico más tiempo porque se desintoxican de los radicales libres más eficientemente.
Como hemos visto, se han encontrado muchas relaciones negativas entre el excesivo consumo de azúcar y la incidencia de enfermedades. El incremento en el consumo de azúcar refinado durante el siglo XIX es uno de los cambios ambientales más dramáticos en la historia de la alimentación de la humanidad. El momento de este cambio coincide estrechamente con el cambio en nuestro patrón de enfermedades. En general, los grupos de población que no consumen azúcar refinada, no padecen de nuestras enfermedades degenerativas.


Otro efecto nocivo del azúcar excesivo lo encontramos en el
hecho de que el azúcar refinado tiene una gran influencia para que aparezca la obesidad. Recordemos que la obesidad nos puede llevar a la hipertensión y ésta a varias enfermedades graves, como los infartos.
La ingestión de azúcar refinada va a producir una elevación súbita de los niveles de insulina y glucosa sanguíneos. Sabemos que ésto se debe a una absorción más veloz. Además, al estresar constantemente al páncreas, contribuye a la aparición de la diabetes.

La mayoría de nosotros sabemos que el azúcar refinada se acepta como un factor coadyuvante para la caries dental, principalmente por el baño constante de los dientes en azúcar y los alimentos con azúcar agregada. En estudios animales, se ha visto que el azúcar ayuda a la aparición de la caries sin necesidad de tocar a los dientes.
La evidencia se ha acumulado al grado de que ahora sabemos que muchas personas han desarrollado una alergia a los alimentos que contienen azúcar, principalmente por la exposición continua a estas substancias en los alimentos durante años.
Estas personas pueden experimentar fluctuaciones súbitas y amplias en el nivel de azúcar sanguíneo y casi siempre son diagnosticados como hipoglucémicos. Este tipo de reacciones alérgicas pueden provocar un comportamiento anormal, cuyo rango va desde cambios ligeros de carácter hasta la violencia.
Se ha descubierto  que  las tasas de cáncer de mama, están
directamente relacionadas con el consumo de azúcar refinada.
Las personas que consumen menor cantidad de carbohidratos refinados y mayor cantidad de no refinados, están más sanos.
Desde el punto de vista metabólico, podemos decir que el azúcar refinado es en realidad un parásito en relación a otros nutrientes.

La razón es que en el proceso de refinación, se han quitado casi todos los minerales y las vitaminas que hay en el azúcar morena y que además, se requieren para su propio metabolismo. Así que el cuerpo los toma de otras fuentes y si la persona ya tenía algunas deficiencias, pues empeorará su salud. Entre más azúcar consuma uno, más se agravará este desequilibrio metabólico.
En conclusión, debemos recomendar a la población que evite el exceso de azúcar. Es casi imposible caer en el extremo contrario, es decir, una falta de azúcar, ya que si consumimos suficiente cantidad de frutas y verduras frescas, podemos estar seguros de que, además de estar ingiriendo las cantidades adecuadas de azúcar, en forma de carbo-hidratos complejos, estamos también consumiéndola en forma sana.
Aquellas personas que gustan mucho de consumir dulces y demás alimentos con alto contenido de azúcar, les recomendamos que utilicen un poco de miel (si no son diabéticos) o que utilicen azúcares menos dañinos como es el moscabado y el azúcar moreno, los cuales contienen (GTF) el factor de tolerancia a la glucosa, facilitando de esta manera, su metabolismo. O también podemos consumir estevia en polvo o pastillas.
Como vemos, al cambiar nuestra dieta, cambiará no sólo nuestro humor, sino también nuestra tendencia a sufrir de muchas enfermedades, disminuirá enormemente .













martes, 10 de julio de 2012

ÁCIDOS GRASOS OMEGA-3


No todas las grasas son iguales. De hecho, mientras unas pueden provocar problemas de sobrepeso y diversas enfermedades cardiovasculares otras lo evitan, como podia ser el caso de los Omega-3, ácidos grasos con múltiples efectos beneficiosos para nuestro organismo, hasta el punto de que no deberían faltar nunca en nuestra dieta.


Fue una investigación realizada en Groenlandia  la que puso de manifiesto las virtudes de los ácidos grasos Omega-3 porque científicos daneses observaron que los esquimales de aquella región del mundo presentaban una incidencia de muerte por problemas cardiovasculares ocho veces menor que la de los esquimales que habían emigrado a Dinamarca, hicieron comparaciones y hallaron que los primeros tenían en sangre altos niveles de omega-3 debido a su elevado consumo de aceite de pescado y carne de animales marinos. Empezaría así a estudiarse seriamente la influencia positiva de los ácidos grasos omega 3 en la prevención de la arteriosclerosis y otras dolencias coronarias. Al punto de que muchos expertos hablan ya de ellos como de un “medicamento potente y singular” para cuidar el corazón, la sangre, las articulaciones y hasta el cerebro.

Junto con las proteínas y los hidratos de carbono, las grasas o lípidos completan la triada de nutrientes más importantes para el organismo. Y su función es fundamental para la vida ya que nos sirven como almacén de energía, nos protegen del frío, constituyen las membranas celulares, son responsables de la elasticidad de la piel y además intervienen en el normal desarrollo del sistema nervioso central, en la regulación de la presión sanguínea, en los mecanismos de defensa del sistema inmune, en las reacciones inflamatorias y en la acción de determinadas hormonas. En resumen, las grasas  son imprescindibles.

Los ácidos grasos esenciales Omega-3 se les llama esenciales porque nuestro organismo no los fabrica y, por tanto, debemos ingerirlos con la alimentación. Cabe añadir que el principal ácido graso omega-3 es el alfalinolénico -así como sus metabolitos, el  ( EPA) y el  ( DHA).

Los ácidos grasos Omega 3 están poco presentes en la dieta occidental moderna y esa escasez es, en buena medida, la causa de múltiples dolencias. Porque, entre otras muchas cosas, reducen los niveles de triglicéridos y de colesterol en sangre y bajan la tensión elevada. Y tal es la razón de que su consumo sea fundamental para aquellos individuos con mayor riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, sea por su condición genética (hipercolesterolemia familiar), nutricional (obesidad) o patológica (diabetes).
Uno de sus metabolitos, el ácido docosahexaenoico (DHA), está además directamente relacionado con la buena salud cerebral así como con el desarrollo infantil. De hecho, durante la gestación el feto recibe de la madre importantes cantidades de este ácido graso, especialmente en el último tercio del embarazo, etapa en la que se desarrollan el cerebro y los órganos visuales. Y si bien el requerimiento disminuye después del parto pero sigue siendo importante durante la lactancia. De lo que se desprende que las mujeres embarazadas, los recién nacidos y los lactantes son quienes más precisan un consumo suficiente de los mismos.



El doctor Alexander Leaf -catedrático de Medicina de la Universidad de Harvard (EEUU)- afirma por su parte que el aceite de pescado (importante fuente de omega-3) influye también en la actividad eléctrica y en la excitabilidad de las células del cerebro y del corazón. Una afirmación sustentada en un descubrimiento propio: se requiere un estímulo eléctrico un 50% más potente para inducir arritmia cardiaca en las células de un corazón que contiene altos niveles de ácidos grasos omega-3.
En otro estudio llevado a cabo en Francia e Inglaterra en el que participaron 1.600 personas se observó que quienes habían consumido ácidos grasos omega-3 eran mucho menos propensos a los infartos que los que no siguieron una dieta rica en ellos. “Consumir omega-3 parece brindar una rápida protección contra los infartos”.
También se considera a estos ácidos el mejor remedio natural para aliviar los síntomas de la artritis reumatoide ya que reduce de forma rápida – en sólo tres o cuatro meses- el dolor, la hinchazón y la rigidez provocadas por esta dolencia.
También especialmente prometedores son los resultados de las investigaciones que se vienen llevando a cabo sobre el uso de omega-3 para tratar enfermedades inflamatorias del intestino como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. A día de hoy se ha constatado que los pacientes experimentaron notables mejorías y, lo que es más importante, que no se produjeron recaídas.
Y no terminan ahí sus propiedades. De hecho, son mucho más numerosas. 
En suma, es tal la importancia de estos ácidos grasos y tantas sus propiedades benéficas que los especialistas recomiendan consumir productos que contengan omega-3 al menos tres veces por semana. Téngalo en cuenta, sobre todo si se encuentra entre la población con mayor riesgo de sufrir algún tipo de accidente cardiovascular.


PRINCIPALES PROPIEDADES DE LOS OMEGA-3
-Reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, previenen la formación de trombos y coágulos sanguíneos y mejoran el tono vascular.
-Controlan el nivel en sangre del colesterol y los triglicéridos.
-Ayudan a reducir la presión sanguínea, sobre todo si se padece hipertensión.
-Regulan el ritmo cardiaco evitando arritmias que pueden ser fatales.
-Son precursores de las prostaglandinas que intervienen en la agregación plaquetaria impidiendo las trombosis y la arteriosclerosis.
-Mantienen la flexibilidad de las membranas celulares.
-Favorecen el perfecto desarrollo del bebé antes y después del parto.
-Alivian del dolor y la rigidez en casos de artritis reumatoide o de gota.
-Tienden a disminuir la inflamación, un proceso que subyace en un amplio espectro de enfermedades como la artritis, tendinitis, bursitis,  el asma, la colitis, la psoriasis e, incluso, las enfermedades arteriales.
-Mejoran la dermatitis seborreica .
-Protege a los fumadores de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
-Disminuyen la probabilidad de recaída en la Enfermedad de Crohn (inflamación crónica del tracto gastrointestinal).
-Favorecen la salud del sistema nervioso y fortalecen el sistema inmune.
-Estimulan la secreción de elementos químicos que influyen en la actividad eléctrica del corazón, tienen un efecto calmante en el cerebro, suben el ánimo y aumentan la concentración.