martes, 6 de agosto de 2013

LA VITAMINA E CONTRA EL ENVEJECIMIENTO

LA DOSIS DE LA DISCORDIA 
Desde que Linus Pauling (doble premio nobel) anunció que tomaba 800 UI diarias de vitamina E desde hacía veintisiete años y que a los 93 se sentía mejor que nunca, revolucionó el consumo de vitaminas. Las publicaciones de medicina se transformaron en el campo de batalla de los defensores de una y otra teoría, y en el medio, como siempre, quedó el consumidor. Nadie pone en duda las virtudes de la vitamina E para retrasar el proceso natural de envejecimiento. Lo que sí se discute es la dosis necesaria.

Por un lado, los médicos tradicionales se limitan a recomendar 30 UI diarias, como sugiere la FNB. Por otro, los representantes de la escuela médica avanzada, con Linus Pauling a la cabeza, insisten en que esa dosis es demasiado baja como para marcar diferencias en el individuo adulto. Recomiendan de 400 a 800 UI. Por más que a sus detractores les pese, la FDA (Food and Drugs Administration) aprobó la fabricación de cápsulas de 1.000 UI cada una. Para que quede más claro: la megadosis no está prohibida.
El mejor ejemplo de Pauling es él mismo: "...si no llego a los cien años, es porque empecé a tomar la megadosis tarde, a los sesenta y cinco, cuando mi cuerpo ya estaba envejecido".

La vejez empieza desde el momento mismo del nacimiento. A partir de los 35 años se acelera. Esa es la edad ideal, según Pauling, para empezar a atacarla. Cuanto antes se empiece, mejores serán los resultados.
El mismísimo doctor Pauling contestó sobre su descubrimiento, a todas las dudas que se generaron:

- ¿Cómo puede una vitamina evitar la vejez?
- La propiedad de la Vitamina E es neutralizar la acción de los radicales libres. Estos son los elementos que se nutren del oxígeno del cuerpo y lo desgastan en forma continua, produciendo el envejecimiento. La vitamina E les quita el poder agresivo a los radicales libres, los "atrapa", y se revierte su efecto.

LA CAPSULA DE LA JUVENTUD 
- ¿Qué es exactamente la vitamina E?
- La vitamina E es un antioxidante. Es indispensable para el cuerpo porque es la única sustancia liposoluble que mejora la capacidad del organismo para utilizar el oxígeno.
- ¿Se animaría a afirmar que es "la cápsula milagrosa de la juventud"?
- Como científico no estoy acostumbrado a usar esos términos. Pero puedo afirmar que creo en las virtudes de la vitamina E tanto como creo en las de la C. Y lo he dicho en muchos trabajos científicos que llevan mi firma. En cuanto a lo de "fuente de la juventud"', en parte es cierto. La vitamina E, administrada en la dosis correcta, puede retrasar el proceso de envejecimiento hasta 25 años.
- ¿Cuánto dura el tratamiento?
- La vitamina E no es sólo un tratamiento de cura. También es preventivo, por su acción antioxidante. Y dura todo lo que uno quiera. Depende del tiempo que se tome. Se puede tomar toda la vida. Yo lo hago desde hace veintisiete años, y pienso seguir toda mi vida.

- ¿Existe el riesgo que uno se habitúe o se haga adicto a la vitamina E?
- No, la vitamina E puede producir la misma adicción que tomar helados.
- ¿Engorda?
- Las vitaminas en general no engordan. La E tampoco.
- ¿Que cantidad de vitamina E recomienda?
- Para un adulto, 800 miligramos o UI diarias. No hay problemas de sobredosis porque la E no es tóxica. Es la única liposoluble con toxicidad nula comprobada. No tiene efectos colaterales ni contraindicaciones.

- ¿En qué alimentos se encuentra la vitamina E?
- En la cantidad necesaria para marcar diferencias, en ninguno. La vitamina E está en frutas y verduras, pero en bajas cantidades.

- Dígame tres ventajas y tres desventajas de la vitamina E.
- Ventajas: es un tratamiento natural, no es costoso y es inofensivo. ¿Desventajas? No se me ocurre ninguna.

- A los 93 años, usted está fantástico. ¿Se debe a este tratamiento?
- Sí. Y a algo más. Tomo varios comprimidos por día: una cápsula de vitamina E de 800 UI, un comprimido del complejo B, uno de minerales y una cápsula de 25.000 UI de vitamina Betacaroteno. Y antes del desayuno, 2000 mg de vitamina C. 

- Un hombre con su trayectoria, ¿no se siente ofendido cuando no creen en sus teorías?
- Estoy acostumbrado a que se tomen mis ideas con escepticismo. A que se discutan mis descubrimientos y se ponga en tela de juicio lo que digo. El tiempo confirmará que tengo razón ahora con la vitamina E, como la tenía en la década del 60 con la C, y al principio tampoco me creían. Un amigo siempre me dice que el problema no es lo que yo digo, sino que lo digo 20 años antes.

"NO ES NEGOCIO PARA NADIE" 
- ¿Por qué hay tanta resistencia en la comunidad médica a sus megadosis?
- Porque la vitamina E es  barata. No es negocio para ningún laboratorio internacional producirla. Además, ni siquiera se la puede patentar como marca registrada porque es un elemento que existe en la naturaleza. Como se ve, la vitamina no es un buen negocio...

- ¿Siente que esta vez es un muro demasiado alto como para conseguir pasarlo?
- Nunca me dejé influenciar por conceptos establecidos cuando estaban en conflicto con mis propias convicciones. Con la vitamina E y su rol para retrasar el proceso de envejecimiento, insisto en las megadosis. Soy un pensador independiente y no me quedo con lo que dicen los demás.

"EL TIEMPO ME DARÁ LA RAZÓN" 
- ¿Cree que reconocerán su teoría algún día?
- En mi opinión, las autoridades de la Food and Nutri-tion Board se equivocan con la dosis de 30 UI de vitamina E. Están tan equivocados ahora con esto como lo estaban hace 20 años con la C. El tiempo confirmará que la E es un excelente antioxidante en dosis diarias de 800 UI, así como confirmó que yo tenía razón y y la C es una excelente vitamina. Las dos trabajan juntas para un objetivo común; prolongar la juventud.

- ¿Cómo ve a los científicos de hoy en comparación con los de su generación?
- No los comprendo. Hoy no piensan. Simplemente ponen el cristal o la sustancia a analizar dentro de un aparato mecánico, conectan éste a una computadora que deduce la estructura y hasta transcribe los resultados en forma de trabajos científicos listos para publicar. En mi época no era así. Yo me pasé muchas horas de mi vida en un laboratorio haciendo cálculos. No tocando botones. Por eso puedo hablar de este tema. Tengo experiencia y puedo mostrar resultados. (Linus Pauling, doble premio nobel)

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