miércoles, 26 de octubre de 2011

DIETA ORTOMOLECULAR

La Doctora Kousmine nació en Rusia en 1904, en el seno de una familia acomodada.

Desde 1908 su padre, pequeño industrial, la llevaba a pasar el invierno a Suiza.

En 1916, a causa de la guerra, se instalan definitivamente en ese país. «En los años 40 "cuenta su libro Salve su Cuerpo" el índice de cánceres aumentaba. Pensé que debía intentar comprender esta enfermedad. Instalé un laboratorio en la cocina de mi apartamento y estuve estudiando ratas durante 17 años. Busqué en el instituto Curie de París una especie de rata que desarrollaba cáncer mamario en un 90% de casos. En dicho Instituto eran alimentadas con comprimidos nutritivos, pero yo no podía pagarlos y les daba pan seco, trigo integral, zanahorias crudas y levadura de cerveza. Es decir, mezclaba una alimentación natural con otra desvitalizada, como el pan blanco. La proporción de tumores descendió al 50%. Al principio no comprendí la causa, pero más tarde supe que eran los alimentos crudos y naturales los que disminuyeron de forma tan importante el índice de tumores».

La Doctora Kousmine ha puesto a disposición de médicos y enfermos una larga experiencia para prevenir y tratar enfermedades degenerativas.

Consciente del desinterés de sus colegas, afirmó: «el cambio de mentalidad pasará por los enfermos, no por los médicos».

La esencia de su mensaje es que cada uno de nosotros es el directo responsable de su salud.

Su concepto hipocrático de «SOMOS LO QUE COMEMOS» Y «NO HAY ENFERMEDADES DEGENERATIVAS SIN INTOXICACIÓN CRÓNICA DEL INTESTINO» dio forma a su método, basado en 4 pilares:


Alimentación sana: hay que reducir las proteínas animales y grasas saturadas, suprimir los azúcares, harinas y aceites refinados y sustituirlos por alimentos frescos, granos enteros y aceites prensados en frío.




Limpieza intestinal: las enfermedades degenerativas van estrechamente vinculadas a la intoxicación crónica que empieza en el intestino y el hígado. La práctica regular de enemas forma parte de su método.


Alcalinización de la orina: la dieta occidental es adificante. Para neutralizar dicha acidez el organismo debe recurrir a sus reservas de sales minerales, creándose una carencia de las mismas, que hay que corregir.


Suplementación con vitaminas y minerales: la dieta occidental es excesiva, pero crea muchas carencias, en particular de vitamina F, al consumir aceites refinados y grasas saturadas.

Los suplementos en vitaminas y minerales formaban parte también de su método.


El resultado de poner en práctica este método es que a los pocos meses aumenta el potencial de salud y bienestar del paciente.
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PAUTA DIETÉTICA KOUSMINE DE MANTENIMIENTO.


DESAYUNO

CREMA BUDWIG:
Batir en crema 4 cucharaditas de café de queso desnatado blanco (entre 0-20% de materia grasa) o yogurt desnatado con 2 cucharaditas de café de aceite de girasol, lino o germen de trigo PRENSADO EN FRÍO (no refinado).

La emulsión debe ser completa, para lo cual se batirá vigorosamente el aceite con el lácteo mediante un tenedor. Añadir el zumo de 1/2 limón, 2 cucharaditas de café de un cereal integral recién molido, 2 cucharaditas de café de un fruto oleaginoso recién molido (o entero) y para endulzar se utilizará 1 plátano chafado maduro o un poco de miel, azúcar de caña o frutos secos. A la mezcla se puede añadir alguna fruta del tiempo, la manzana, es ideal, pero puede ser otra fruta.

Los cereales a utilizar pueden ser la avena, el arroz, cebada, maíz, mijo. En caso de intolerancia al gluten o enfermedad celiaca, se evitará el trigo, avena, cebada y centeno y se sustituirá por mijo, trigo sarraceno, arroz.

Si se sufre de estreñimiento, es mejor la avena, si por el contrario hay diarrea, es mejor el arroz integral. No mezclar cereales el mismo día.

En cuanto a los frutos oleaginosos, elegir 1 o 2 por día: nueces, almendras, avellanas, piñones, pipas de girasol, pipas de calabaza, sésamo, etc.

Los que tengan intolerancia a los lácteos, sufren artritis, eczemas, etc. es mejor evitarlos y sustituirlos por: yogur de soja, tofu o bien crema de almendras o de sésamo que no tenga azúcar (de venta en tiendas dietéticas).

Los que prefieran comer los ingredientes por separado, pueden hacerlo. En este caso se puede sustituir la harina de cereales por un buen pan integral, añadirle un poco de aceite de girasol o bien crema de sésamo. O simplemente comer el pan integral con frutos oleaginosos, un poco de queso tierno y fruta.

MUESLI:

Este desayuno  es del Dr. Bircher-Benner, también de Suiza. Constituye una alternativa, pero entonces hay que tomar aparte el aceite de girasol o sustituirlo por frutos oleaginosos. Para confeccionar el muesli se procede de la siguiente forma: exprimir el zumo de medio limón y de media naranja (o de una naranja entera) y dejar remojar en él 2 cucharadas superas de copos de cereales. Mientras tanto rallar una manzana, añadir 1 yogour descremado y mezclarlo con los copos y el zumo. Se le puede añadir cáscara de limón rallada y endulzar con un poco de miel.

Si no hay problemas de peso, se puede enriquecer con frutos secos u oleaginosos.

OTRAS OPCIONES:

Para los perezosos, otra opción consiste en comer fruta del tiempo a la que pueden añadir un poco de pan integral o frutos secos u oleaginosos.

LO QUE NO SE DEBERÍA DESAYUNAR:

Café con leche, tostadas de pan blanco, mantequilla, mermelada, croissan, bollería en general.

Es importante que los niños dejen de comer bollería, porque lejos de alimentarles, les crea carencias alimentarias, estreñimiento, caries, les baja las defensas, etc. Tampoco insistir en la leche si no les gusta, pues es muy alergénica.

ALMUERZO

25% de alimentos crudos (ensalada variada a la que se añadirá algún germinado).

25% de verduras hervidas o mejor al vapor.

25% de cereales integrales (o patata, también al vapor).

25% de proteínas animales (pescado, huevo, pollo, a ser posible de payés y no de granja).

Los vegetarianos pueden sustituir este apartado por un 25% de legumbres secas (lentejas, alubias, garbanzos, habas, guisantes, soja, etc.) o bien unos cuantos frutos oleaginosos (nueces, almendras, avellanas) crudos.

Complementos: Aliñar la ensalada y verdura con aceites prensados en frío, no refinados (la Dra. Kousmine aconsejaba el aceite de girasol, aunque en el Estado español existe más tradición del aceite de oliva, o el aceite de pepita de uva.

De todas formas debe ser virgen, de primera presión en frío).

Se pueden confeccionar salsas para realzar el sabor de los alimentos, puesto que al evitar las frituras, planchas, hornos a alta temperatura, etc., el sabor es más suave.

Las salsas pueden realzar dicho sabor sin el inconveniente de las sustancias tóxicas surgidas por la cocción a alta temperatura.

Las algas son un gran complemento dietético y aportan muchos minerales y vitaminas.

Postre: Las personas que no tengan problemas digestivos u obesidad, así como los niños y mujeres embarazadas o lactantes, pueden añadir un postre a base de fruta, yogurt, queso blanco, compota de manzana, etc. Evitar los dulces. El mejor postre es la manzana.

CENA

1/3 de ensalada.

1/3 de cereales integrales (aquí se evita la proteína animal).

1/3 de verdura al vapor.

Los mismos complementos que en el almuerzo.

Otra opción: Fruta del tiempo a la que se puede añadir algún complemento: sopa de copos de cereales, sopa de patata y cebolla, sopa de cebolla con pan integral, sémola integral, pan integral, yogur, queso tierno, etc.

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Este método requiere conocer un poco la forma de cocinar los cereales, legumbres y verduras evitando las altas temperaturas (fritura, horno, plancha, etc.). La mejor forma de cocinar es la vapor.

Es conveniente evitar dulces, harinas refinadas, pan blanco, aceites recalentados o refinados, cerdo y derivados, carnes hormonadas, bebidas artificiales y alcohólicas. Preferir frutas y verduras de cultivo biológico.

Dieta Kousmine en casos agudos o agravaciones.

Así como la dieta de mantenimiento puede practicarse sin ningún problema, la cura que sigue es aconsejable hacerla bajo vigilancia de un médico que conozca el método Kousmine o la Medicina Naturista.

La Dra. Kousmine aconsejaba una cura de 21 días dividida en 3 etapas:

Primera semana:

Alimentarse únicamente de fruta fresca en pequeñas cantidades y zumos de frutas u hortalizas recién exprimidos. Cada bocado será masticado cuidadosamente. Por la noche se aplicará un lavado intestinal seguido de una instilación rectal de aceite de girasol o de lino.

Segunda semana:

Se harán 3 comidas al día compuestas de alimentos crudos. Fruta fresca, zumos, frutos secos, granos oleaginosos, cereales germinados o molidos crudos, miel, polen, yema de huevo biológico crudo, queso blanco casero, yogurt casero hecho con leche fresca, aceite prensado en frío y verdura cruda o ensalada.

Veamos el menú:

Desayuno: fruta fresca + crema Budwig.
Comida: ensalada con aceite virgen + una cucharada de cereales molidos o germinados, queso blanco o yema de huevo.
Cena: fruta, yogurt y una cucharadita de aceite virgen o bien fruta y frutos oleaginosos.

Tercera semana:

Se añadirá algún cereal hervido y verdura al vapor. En los dos siguientes meses se aconseja evitar las otras proteínas animales.

Caldo depurativo alcalinizante:


Se hace hervir cebolla y apio durante 20 minutos y se guarda el caldo en la nevera para varias veces. Media hora antes de comer y cenar se tomará un tazón de este caldo (tibio) con el zumo de limón. Esta práctica es muy desintoxicante y reduce el nivel de acidosis del organismo.

Suplementación con vitaminas y minerales, puesto que existen múltiples carencias debidas a la alimentación con productos refinados. Este apartado debe ser personalizado por el terapeuta según las necesidades de cada paciente.

1 comentario:

  1. voy a probar el desayuno y el caldo depurativo, necesito una limpieza intestinal y tiene buena pinta.

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